En el planeta Taloron, capturado por el Caos, quedaban al principio de la tercera campaña por el sector Dagoe reductos que seguían fieles al Imperio y a la Fe en el Emperador.
El más importante es la colmena de Kangae Murax. Allí, los restos de Santa Eulalia, mártir de las guerras púrpuras, descansa, y sostiene la fe de los defensores de la Guardia Imperial y de la comunidad de Hermanas de Batalla que asisten a los defensores y defienden los lugares sagrados.
A las afueras, al noroeste de la colmena, un hermoso valle alberga la basílica de San Alfonso. El Alto Comandante Alfonso Pinarrete "El Escachacráneos" fue el mariscal de la Guardia Imperial al mando de la veintena de regimientos de las Guerras Púrpuras y asistente personal de Santa Eulalia.
Bajo su mando, la guardia Imperial cosechó grandes victorias y alcanzando cotas altísimas de disciplina, eficiencia y movilidad, a pesar de agrupar regimientos de muy diversa procedencia. Incluso el Señor del Capítulo de los Ángeles de Absolución de entonces, Raziel Omnibus, reconoció públicamente a San Alfonso como uno de los mejores generales de aquel tiempo, un reconocimiento público de Gran Honor por parte de un Señor del Capítulo del Adeptus Astartes. Numerosos lazos de hermandad y de sangre derramada en el Campo de Batalla se crearon entre los Regimientos de Talaron y los Ángeles de Absolución en aquel tiempo.
Dicen, que además de su valía como comandante, San Alfonso tenía una inquebrantable Fe en el Emperador. Recordaba a sus tropas constantemente que era Su Obra la que estaban realizando, incompleta desde la Herejía, y que era su deber terminarla en nombre del Emperador. Innumerables mundos fueron recuperados en aquellas guerras púrpuras, y la Guardia Imperial combatía con un fanatismo y valor nunca vistos en ese sector hasta la fecha.
Pero eso fue hace mucho tiempo. El Alto Comandante que acabaría siendo San Alfonso cayó valientemente a las afueras de la propia colmena de Kangae Murax, mientras Santa Eulalia dirigía el asalto sobre la propia colmena. Una fuerza de flanqueo de los marines alfa sorprendió a las fuerzas de San Alfonso, destrozando las reservas y amenazando con tomar por la retaguardia el grueso del ejército. San Alfonso, en una colina de su puesto de mando, tomó a su guardia personal de tropas de asalto y ogretes, y se lanzó a la carga, gritando como un maníaco oraciones al Emperador.
Su espada de energía santificada dio buena cuenta de multitud de marines del caos, pero finalmente, fue abatido por el poderoso señor del Caos que dirigía a los legionarios. Sin embargo, San Alfonso había ganado suficiente tiempo. Su ejército, siguiendo sus órdenes a rajatabla, había tomado la colmena, y las fuerzas del Caos se vieron obligadas a retirarse. Kangae Murax era de nuevo del Imperio, aunque Santa Eulalia también había caído en la acción. Ambos fueron enterrados en el lugar donde cayeron, y aquel fue el final de las Guerras Púrpuras...
La Basílica de San Alfonso es uno de los mayores puntos de Fe del planeta. Las fuerzas del Caos han lanzado una ofensiva para contrarrestar la cruzada dirigida por el Gran Capellán Interrogador Lemariont de los Ángeles Oscuros sobre el planeta, atacando puntos vulnerables para minar la resolución de los defensores.
La Basílica es un punto de Fe importante tanto para la Guardia Imperial como para las Hermanas de Batalla, y también es una deuda de honor ancestral de los Ángeles de Absolución, y por tanto, de todos los Capítulos de No Perdonados.
En un golpe de mano magistral, el Príncipe Demonio Issi-Mocho ha tomado la basílica con un ataque relámpago, destripando sin piedad a los defensores de la Guardia Imperial y a las hermanas de batalla. Pero no termina ahí… un impresionante ejército combinado de marines del caos, marines traidores de los Corsarios Rojos (o más bien azules) y Guardia Imperial traidora le siguen a corta distancia, amenazando con tomar definitivamente la basílica, amenazadoramente cerca de la Colmena, y realizar un impío ritual para profanar el espacio sagrado.
Frente a ellos, una formidable fuerza combinada de Guardia Imperial, Ángeles Sangrientos, Lobos Espaciales y finalmente, los Ángeles Oscuros, llamados por su deuda de honor, avanzan desde la colmena para impedirlo.
¿serán profanados los restos de San Alfonso, o el Caos sufrirá una severa derrota que podría predecir la futura liberación del planeta Taloron?
El Viernes, en el club Atalaya, jugaremos una partida de Apocalipsis que se enmarcará dentro de la campaña del sector Dagoe: 2º Guerra por Taloron, que dirige Lemariont.
Los bandos serán los siguientes, salvo movidas de última hora:
BANDO LEAL 9000 puntos
Carne de Cañón - Angeles Sangrientos
Vaati - Lobos Espaciales
Nolferek - Angeles Oscuros y organización/arbitraje
BANDO CAOTICO 9000 puntos
Issi - Marines del Caos
Rexor - Marines del Caos + Guardia traidora
Lysander - Marines Espaciales traidores
Y ahí va la descricpión del escenario:
ESCENARIO: RECUPERAR LA BASILICA DE SAN ALFONSO!!
- Es una variante del escenario: Apocalipsis
- Se jugarán 5 Objetivos, todos en tierra de nadie
- En el centro de la tierra de nadie habrá un gran edificio central, la Basílica de San Alfonso, que cuenta como dos objetivos. Todas las miniaturas del Imperio en su interior cuentan como si tuviesen la regla universal Coraje. Al principio del escenario la basílica ha sido capturada por el Caos, por lo que hasta 500 puntos del bando del Caos deben ser colocados en su interior como defensores, entre los que deberá haber obligatoriamente una opción de CG y dos de tropas de línea del mismo ejército y de un jugador, que no podrán ser criaturas monstruosas. Este objetivo no puede ser objeto de la ventaja estratégica "objetivo vital" ya es lo suficientemente vital!!!
- Además, habrá otros 3 objetivos:
.Cañón abandonado. La avanzada imperial ha capturado un cañón de defensa abandonado y lo ha reparado apresuradamente. Pieza de artillería inmóvil, el bando que lo controle siguiendo las normas habituales puede utilizarlo para dispararlo. El cañón comienza capturado audazmente por la avanzada del bando Imperial, por lo que hasta 250 puntos de tropas pueden desplegarse junto a él.
.Oficial importante herido. Se usará una miniatura que estará medio escondida por el campo de batalla y que estará inmóvil. El bando que lo capture siguiendo las reglas habituales podrá "pastorearlo" hacia su zona de despliegue, cuando llegue a ella, se considera que ha sido capturado/recuperado y se retira. Concederá un objetivo al final de la partida. El espía mueve tanto como pueda mover la unidad que lo “pastorea” (se considera que lo llevan a cuestas) y también puede llevarse dentro de un transporte, aunque no ocupa lugar en el mismo.
. Puesto avanzado de comunicaciones: un pequeño puesto de comunicaciones de Alta Tecnología portátil, era de las Fuerzas de Defensa Planetaria antes de ser arrasados por una escuadra de demonios, pero las entidades demoníacas desconocían su utilidad, asi que lo abandonaron. Permite repetir 1D3 tiradas para impactar falladas en la fase de disparo al bando que lo controle. La vanguardia imperial conocía su existencia y lo ha controlado, por lo que comienza el escenario controlado por el Imperio. hasta 250 puntos de tropas pueden desplegarse junto a él.
Ventajas estratégicas RESTRINGIDAS:
Tácticas
.Granada Vortex. La basílica es demasiado importante para ambos bandos, por lo que ninguno arriesgará destruirla.
Ventajas en batalla
.Bunkeres, túneles: no hay sistemas subterráneos, ni los defensores han podido construir fortificaciones.
Tropas restringidas:
- Titanes
- Aeronaves
- 0-1 Personaje especial por jugador
- 0-1 Maquina de guerra por jugador
- 0-1 Formacion de batalla por jugador