Sentado en la comodidad de su despacho, Lucius repasa furioso las escrituras de propiedad de la vieja mina. A su lado, el Abogado del Gremio sonríe nervioso. “No tienen validez, su excelencia”, explica. Lucius no responde, arruga los papeles y los tira a la hoguera que arde en una esquina… “Consigue una autorización para reunir a la División de Elite”, ruge el Secretario del Gobernador. Volvemos a los pantanos…
Así es como lo han querido las cartas. Desdentado Jones y Lucius se han enfrentado de nuevo, esta vez en los pantanos. Matanza compartida como Estrategia. Desde luego no era la más ventajosa para Lucius… teniendo en cuenta que el Desdentado maestro gremlin puede “traer hermanos” y hacer que eliminar a todos esos asquerosos pequeñines pantaneros se convierta en algo imposible… Pero bueno, serviría como nueva prueba para conocer las capacidades del burócrata del Gremio.
Para la difícil tarea, reuní a los siguientes secuaces para mi banda (25 ss)
Lucius
Capitán de la Guardia
Sargento Instructor
4 Guardias del Gremio
3 ss
Me hubiera gustado usar un Halconero… pero sigo sin tener la miniatura. Así que improvisé un cuarto Guardia del Gremio.
Avancé con todo el grupo actuando de forma coordinada. Dispersarse podía suponer un grave peligro para mis hombres, pues esperaba encontrarme con un cerdo de guerra precediendo a esos cobardes gremlins.
No me equivoqué. Los pantaneros avanzaron cuidadosamente, en posición defensiva, buscando la máxima protección posible y confiando en la estampida de sus cerdos, mientras el Desdentado traía más hermanos.

La táctica de Jones funcionó, y el cerdo dejó fuera de combate rápidamente al Sargento Instructor, a un Guardia y puso en serios problemas al Capitán. Afortunadamente el oficial de la Guardia se mostró como la bestia que es, y abrió fuego contra un los gremlins emboscados, eliminando a uno de ellos y dejando heridos a otros dos. El resto de la Guardia siguió a su capitán y abrió fuego contra el resto de gremlins, eliminando a dos de ellos, un cerdo y el Susurrador. Las cosas se equilibraban, a pesar de que el Cerdo de Guerra seguía siendo una seria amenaza que no era capaz de contrarrestar. La bestia pantanera consiguió eliminar él solito al resto de la Guardia.
Lucius decidió entonces tomar el mando, amenazando a la vez al Jones y al enorme puerco, y consiguiendo mantener a ambos a raya con su bastón estoque durante el tiempo suficiente como para aprovechar una oportunidad… y desaparecer del pantano!!
La fortuna quiso que las cosas terminaran así. Y Lucius también. Que crean que han ganado. Que piensen que están seguros en el pantano… El Gremio volverá a atacar. Y la próxima vez lo hará en serio…
